Marrakech y Parque Nacional del Toubkal

Viaje realizado a Marruecos con la intención de visitar Marrakech y el Parque Nacional del Toubkal. Desde hace unos cuantos meses llevamos programando este viaje, intercambiando mails y llamadas. Cada componente del grupo vivimos en un punto diferente de España y todos hemos puesto nuestro granito de arena, poniendo todo el cariño e ilusión para que este viaje se llevara a cabo.

Los componentes del grupo somos Angel, Cristophe, Javier, Miguel, Mikel y Sonia

Componentes
Componentes

¿Cómo llegar por cuenta propia?

Nos juntamos en Madrid ya que nos habíamos puesto de acuerdo en coger el mismo avión. El vuelo salió a la hora indicada y se realiza por la ruta Madrid – Casablanca – Marrakech (1 escala). Una vez llegados a Marrakech para llegar a Imlil hay que contratar una furgoneta o negociar el precio con algún taxista hasta la población (1 hora 30’). También se puede llegar hasta Asni en transporte público y de aquí coger un taxi hasta Imlil. Des de Imlil salen algunos de los caminos hasta el Parque Nacional del Toubkal.

Vuelo
Vuelo

¿Dónde pernoctar y comer?

En Imlil existen numerosos albergues. También hay casas familiares donde hospedan y dan de comer por un módico precio. Escogimos esporadicamente esta última opción.

Durante la realización de actividades existen refugios para pernoctar. Dormimos en el refugio del Toubkal (Louis Neltner) a 3207 metros de altitud, en régimen de media pensión. Esta gestionado por el CAF, igual que el edificio vecino del refugio Gîte-Camping Les Mouflons. Durante el trekk hay que llevar comida propia y agua.

En Marrakech existen numerosos sitios donde comer y hostales. Nos alojamos en uno económico que encontramos llamado Hotel el Bouchra se encuentra en la Rue El Afou Derb Jamaã, Nº 160. Escogimos dos habitaciones de tres camas (seis personas) y con baño compartido.

Material necesario

Equipo básico invernal. Imprescindible crampones y piolet

Foto a foto

I etapa: Llegada a Marrakech e Imlil

Llegados al aeropuerto de Marrakech – Menara, ante el acoso de taxistas para llevarnos al centro de la ciudad finalmente decidimos ir en autobús, ya que resulta mucho más económico y te deja justo en el centro de la ciudad, al lado de la famosa plaza de Jamaã el Fna.

El camino fue del todo pintoresco. Había un caos de tráfico: coches, autobuses, motos, bicicletas, caballos….Teníamos hambre, así que lo primero que hicimos fue ir a comprar pan y hacernos unos bocadillos con el embutido que llevábamos en nuestras mochilas. No obstante, mientras buscábamos algún puesto donde vendieran pan, era inevitable pararse y echar un vistazo a todo el gentío de la plaza.

Marrakech, a simple vista me gustó muchísimo. Es una ciudad bulliciosa y caótica, era la primera vez que visitaba un país de mayoría musulmana, y aunque nuestra cultura es diferente a la suya, tiene esa parte con influencias occidentales. Me gusta analizar estos contrastes, es la riqueza de las diferencias. En Marrakech predomina el color rojo en todas las tonalidades, en la mayoría de sus calles, de ahí que esta ciudad también la denominen “la ciudad roja”.

Nuestra intención no era quedarnos en Marrakech, si no continuar hasta Imlil y dedicar los últimos días a visitar la ciudad. Al poco tiempo ya nos pusimos a buscar un medio de transporte que nos llevara hasta la población de Imlil. Base de operaciones para llegar al Toubkal. La cosa estaba algo difícil porque supuestamente había huelga de taxis y nadie nos quería llevar. Después de estar un buen rato buscando taxis, nos metemos dentro del hotel Alí, famoso entre montañeros, a ver si tenemos suerte de conseguir un transporte. Así fue. Pero en el transcurso de la espera, que fue mucha, se nos presenta otro señor que decía que nos conseguía el medio de transporte. Escuchamos su negociación y como era mejor que la que nos daban en el hotel, nos fuimos con el y junto una pareja de ingleses hasta Imlil.

Llegamos a Imlil, pequeño pueblo bereber rodeado de montañas. Prácticamente la gente de la zona vive del turismo de estas montañas. Tuvimos la suerte de encontrarnos con Mohamed y su familia que nos abrió su casa por un módico precio. Sin saberlo, con el compartiríamos más adelante una noche más en Imlil.

Plaza de Jamaa el Fna
Plaza de Jamaã el Fna
Puestos en la plaza
Puestos en la plaza
Salimos rumbo a Imlil
Salimos rumbo a Imlil
Por el camino se dejan ver las montañas
Por el camino se dejan ver las montañas
Pueblos del camino
Pueblos del camino
Cruzándonos con la vida local
Cruzándonos con la vida local
Imlil
Imlil
Rostros
Rostro
Atardecer
Atardecer

II Etapa: Llegada al refugio du Toubkal 3207m

Nos levantamos temprano. La noche anterior ya nos comentó Mohamed que si queríamos disponíamos de mulas y a un buen precio. Era cierto, así que el precio y el porteo ya quedaron apalabrados para el día siguiente. Eso sí, con la condición que llegado el punto las mulas no pisaban la nieve y en este punto cargaríamos el resto de camino con nuestras mochilas. No había problema alguno.

Remontamos y proseguimos con ellas todo el camino, hay que continuar subiendo todo el valle hasta el refugio. Subir por el valle sin peso es una gozada, como que todo parece más liviano y ayuda a que puedas echar la vista arriba y no parar de echar fotos. En definitiva, a disfrutar de la experiencia. Por el camino nos encontramos varios puestos que venden varias cosillas, pero sobretodo refrescos.

Llegamos al refugio y descansamos. Me gustan los refugios de montaña, todo es comunitario: literas, mesas, baños humildes con agua fría para ducharse. Lo básico para vivir ¡y encima con un buen rollo viajero montañero!

Buenas noches y hasta mañana…

Buenos días
Buenos días
Aún queda un rato
Aún queda un rato
Caminando por la pista hasta Aremd
Caminando por la pista hasta Aremd
Aremd
Aremd
Pasado el río y seguimos remontando el valle
Pasado el río y seguimos remontando el valle
Llegando al poblado de Sidi Chamarouch
Llegando al poblado de Sidi Chamarouch
Arrieros y sus mulas
Arrieros y sus mulas
Dedo del Tadat y Bigginnousene
Dedo del Tadat y Bigginnousene
Arriero y su mula
Arriero y su mula
Refugio del Toubkal
Refugio del Toubkal
Llegamos al refugio y a descansar...
Llegamos al refugio y a descansar…

III etapa: Ascensión al Toubkal W 4030m y Djbel Toubkal 4167m (y vuelta hacia Imlil)

Nos levantamos, desayunamos, y preparamos el material necesario. Hemos decidido partir temprano hacía las alturas, nieve en mejor condiciones y una posible vuelta en el día hacía Imlil. Se presenta un día muy largo. Nuestros objetivos: Toubal W 4030m y el Toubkal 4167m.

La ruta escogida es la normal llamada Ikhibi Sur, parte por encima del refugio, a unos cuantos metros de él.

Los paisajes que nos rodean son impresionantes. De mientras el día se va despertando y así seguimos subiendo hasta llegar al collado que separa estas dos cimas.

Llegamos al collado y hace un frío de narices, a pesar de llevar guantes el viento es helador y se nos congelan los dedos de las manos. Tenemos que entrar en calor, así que nos olvidamos del frío ya que al fondo se puede apreciar la cima del Toubkal, pero primero tiraremos antes al Toubkal W. Es una cima poco concurrida, pero que bajo mi punto de vista posee unas vistas mejores que su vecina. También es una cima estrecha, con lo que los seis cabemos muy justo. El primer cuatro mil de mi vida y de la jornada, contenta y feliz. Mucha emoción y un sueño más cumplido. Todos estamos muy emocionados.

Nos despedimos del Toubkal W 4030m, y nos encaminamos de nuevo hacía el collado, vamos hasta el segundo cuatro mil del día. La subida al Toubkal no es complicada, solo que para acceder hay que realizar un pequeño rodeo. Mientras subimos en el valle de nuestra derecha queda un precioso cresterío y en frente un magnifico mar de nubes cubre una pequeña parte de Marruecos.

Llegamos a la cima del Toubkal. Como siempre, cuando un sueño se cumple al mismo tiempo se va, pero eso también es bonito, ya que eso nos encamina hacia los que quedan por cumplir.

Para bajar hay una segunda opción, Ikhibi Norte, pero una parte del grupo decide bajar por donde hemos subido. Llegamos al refugio, recogemos los trastos y nos vamos de nuevo hacía Imlil a pasar la noche. Salimos tarde del refugio, prisas ninguna, y damos por hecho que se nos echara la noche encima. Por el camino nos preguntan algunos arrieros que si queremos mulas, aquí es muy normal las mulas para ayudar en la carga de los montañeros, de hecho, en un trozo de la subida del primer día al refugio, nos ayudaron y nos dio a la subida esa parte exótica que buscábamos. En la bajada las descartamos por completo. A medida que bajamos el valle, parece, que aparte de ir anocheciendo nos encontraremos con niebla también, entre algún que otro cruce de río…

La noche ya había caído y cuando conseguimos alcanzar la pista forestal en Aremd que te conduce a Imlil, la llamada a la oración (adhan) del pueblo se escucha hasta lo alto de las montañas, vemos desde arriba las luces del pueblo de Imlil, este tipo de canto hace la bajada muy especial y mágica. Queremos llegar cuanto antes, pretendemos dormir de nuevo en casa de Mohamed y él no nos espera.

Entre la oscuridad total de la noche, solos, con nuestras mochilas cargada hasta los topes y con los frontales… nos dejamos llevar y comprendo que la cima no es nada. Solo un punto de motivación que ha hecho que hiciera este viaje. ¡Y a cenar cuscús y hablar de lo vivido que después de la paliza nos lo merecemos!

Amanece en el refugio
Amanece en el refugio
Subimos por la ruta Inkibi Sud
Subimos por la ruta Ikhibi Sud
Pasado el collado subiendo a la cima del Toubkal W 4030m
Pasado el collado subiendo a la cima del Toubkal W 4030m
Cresterio
Cresterío
Descanso del grupo en el collado
Descanso del grupo en el collado
Mar de nubes
Mar de nubes
Jbel Toubkal 4167m
Djbel Toubkal 4167m
Bajando por donde hemos subido
Bajando por donde hemos subido
Paisaje que nos rodea
Paisaje que nos rodea
Salimos tarde del refugio pero aún tenemos ganas de parar y sacar fotos
Salimos tarde del refugio pero aún tenemos ganas de parar y sacar fotos
Se acerca la noche y la niebla. No muy buena combinación
Se acerca la noche y la niebla. No muy buena combinación
En plena bajada intentando no perder el camino
En plena bajada intentando no perder el camino
Y cruzando ríos por la noche
Y cruzando ríos por la noche
Cuscús. Plato típico bereber
Cuscús. Plato típico bereber

Último capítulo: Vuelta y visita a Marrakech

El pueblo de Imlil ya llevaba despierto hace ya unas cuantas horas. Mohamed nos prepara el té con tortas de huevo, salgo por la puerta de casa y hace un día perfecto para pasear por las calles de Imlil. Mientras en el desayuno debatimos que hay que volver a Marrakech, no teníamos vehículo, de nuevo había que buscarlo.

Decidimos ir al centro del pueblo a ver si alguien se prestaba en llevarnos, la cosa estaba complicada, pero al fin una hombre que iba hacía Marrakech se presta en llevarnos. No había mucho tiempo que perder ya que nos estaba metiendo mucha prisa. De mientras, por las calles de Imlil algunos niños salen de la escuela, tengo la oportunidad de entrar a ella y ver como algunos niños colocados en sus pupitres aprenden geografía. Nos despedimos de Imlil y sus montañas, que hoy toca visitar y disfrutar de la ciudad roja. Llegados a Marrakech, lo primero es lo primero, y es buscar un hostal para poder dejar mochilas y poder pasar la noche. Diversos caza turistas, nos indican cuales son las mejores referencias en hostales, de hecho se nos acopla uno en toda nuestra buscada. Primer pensamiento: lo complicado que es deshacerse de este tipo, con lo cual lo dejamos que nos acompañe y mira ya se cansará… Decidimos hospedarnos en un hostal bastante cutre pero con un patio interior bonito, no muy alejado del centro y escondido en una callejuela. Nos encaminamos hacia la plaza de Jamaã el Fna, el ambiente durante el día es algo tranquilo (comparado al que se respirará durante la noche) muchos mercaderes venden sus zumos, frutos secos, entre otras tantas cosas….Nos adentramos en el zoco de Marrakech, me pareció precioso y muy auténtico.

Hacemos compras varias para familiares, también algún detalle para nosotros… Pasamos el día callejeando por la ciudad.

Por la noche la plaza Jamaã el Fna de la ciudad se viste de otro color, de otros aromas, que decir: es un espectáculo en toda regla. No dudamos en cenar en uno de esos puestos y disfrutar de aquello. Es increíble pero visto desde arriba, en una azotea, todo tiene una mejor perspectiva. La mezquita de Kutubía vigila todo este entorno. La luz, el humo con la mezcla de olores que sale de todos los puestos, lo inundan todo. Cultura y negocio se mezclan en uno. Me voy con experiencias muy positivas de todo este viaje, hubo momentos de todo y para todos.
Fuimos seis. Esto es lo que viví.

Por la mañana en Imlil
Por la mañana en Imlil
Paisajes y vida local de vuelta a Marrakech
Paisajes y vida local de vuelta a Marrakech
Mercado de comida en el zoco
Mercado de comida en el zoco
Especias a la venta
Especias a la venta
Vida nocturna en la Plaza de Jamma el Fna
Vida nocturna en la Plaza de Jamaã el Fna
Mezquita de Kutubía
Mezquita de Kutubía

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VísteteQueNosVamos
GeorgeTown.Bicycle Street Art

Alberto Campaña y Sonia Díaz son los autores de VísteteQueNosVamos, una web que nació en el año 2014 a raíz de un viaje vuelta al mundo. Apasionados de los viajes y de la montaña desde siempre, en un par de ocasiones decidieron dejarlo todo y salieron a conocer el mundo sin billete de vuelta. Una vuelta al mundo los llevó por Nepal, Sudeste Asiático, China, Japón, EE.UU y Sudamérica, recorriendo miles de kilómetros en transporte público, a pie y en autostop. A finales del año 2019 finalizaron su ruta por el Indostán, Asia Oriental y Central, y regresaron a España para comprarse una furgoneta 4x4. La decisión es clara, no quieren parar de viajar.

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